Cómo usar un irrigador dental – 7 consejos fáciles

Cómo usar un irrigador dental

Cepillarte los dientes a diario es importante, pero los cepillos solamente limpian parte de tus dientes. Para una limpieza a fondo, necesitas un irrigador dental. Evitar limpiar tu boca a fondo significa que estás dejando trozos de comida entre tus dientes y encías para pudrir.

Suena asqueroso, verdad?

Al usar un irrigador eliminas el exceso de placa dental y evitas problemas como la inflamación de tus encías. Y lo mejor de todo, te ahorras muchas visitas al dentista y el dinero que ello conlleva.

Cómo usar un irrigador dental?

No importa si utilizas el irrigador antes o después de cepillarte los dientes. Lo importante es que lo utilices.

Lo bueno de los irrigadores es que no sólo lo pueden utilizar las personas adultas. Son tan fáciles de utilizar que tanto niños como personas mayores pueden beneficiarse de los beneficios que conlleva su uso.

Vamos a ver cómo se usa un irrigador dental. Las primeras veces puede llevar a un estropicio, pero es de lo más normal. Y con estropicio no me refiero a nada más que un poco de agua por el suelo.

  1. Rellena el depósito con agua tibia. Normalmente en los modelos convencionales es tan fácil como levantar la tapa superior del depósito de agua. Si es la primera vez que lo usas, entonces te recomiendo que lo laves y aclares bien a fondo.
  2. Escoge la punta que necesites. Casi cualquier irrigador trae incluidas varias puntas, cada una con una función diferente. No es necesario que utilices todas, sólo la que más te convenga o sea más cómoda.
  3. Coloca la punta en el mango. Busca la forma correcta de ajustar la punta al mango del irrigador para que no se suelte durante su uso. Algunos requieren que se enrosque mientras que con otros con pulsar un botón llega. Consulta las instrucciones de tu irrigador.
  4. Introduce la punta en tu boca y empieza por los dientes posteriores (muelas). Sujeta la punta a cierta distancia de tus dientes y encías evitando tocarlos. Te recomiendo que lo hagas mientras te inclinas sobre el lavabo si no quieres llenar el suelo de agua. Puedes empezar a limpiar tanto por la zona interior como exterior de los dientes, pero asegúrate de irrigar todas y cada una de las zonas interdentales.
  5. Enciende el irrigador. Tu irrigador debería de tener un botón de encendido o una rosca para poner el agua en marcha. Empieza por el nivel de presión más bajo y vete aumentando a tu gusto. Eso sí, si vas muy alto asegúrate de que sea cómodo y no te haga daño.
  6. Sigue la línea de tus encías. Vete diente a diente para asegurarte de que consigues expulsar todo resto de comida y sarro. Dirige el agua a la base de los dientes con la encía, y el espacio entre cada diente. Mantén el chorro de agua sobre cada diente durante al menos 2-3 segundos. Repite este proceso tanto por la zona posterior como anterior de tus dientes. De media deberías de tardar unos 2 minutos en limpiar al completo tu boca.
  7. Vacía el depósito. Para acabar, vacía el agua del depósito que te haya sobrado. Recuerda que si dejas agua parada puedes estar ayudando a que aparezcan bacterias.

Y eso es todo. Acabas de aprender a cómo utilizar un irrigador

 

Fuentes:

muysaludable.sanitas.es/salud/dental/irrigador-dental-se-utiliza/

https://salud.uncomo.com/articulo/como-usar-un-irrigador-dental-waterpik-22411.html

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